En nuestra Clínica Toma Impulso aplicamos siempre las técnicas más eficaces y actuales, en busca de un Plan Rehabilitador Integral del paciente.
En el proceso de rehabilitación que llevamos a cabo en la Clínica Toma Impulso el paciente es el protagonista en su recuperación, y la finalidad que persigue es incrementar la autonomía del mismo, desde todas las áreas de funcionamiento personal: físico, cognitivo, emocional, relacional, lúdico y laboral. Así como, reducir al máximo las dolencias y otras secuelas que producen malestar al individuo.
“Seguimos un protocolo de intervención propio, que avala el éxito de nuestros tratamientos”
Nos comprometemos también con las familias, a las que informamos, formamos y apoyamos en la adaptación a las nuevas situaciones de vida que deben afrontar.
En Toma Impulso proponemos un proceso de evaluación multidisciplinar para conocer el perfil del usuario, y especialmente perfil ocupacional de cada uno de nuestros pacientes. Así se logra percibir las limitaciones y capacidades persistentes que influyen en el desempeño ocupacional cotidiano.

Para llevar a cabo un proceso de evaluación eficaz, se necesita realizar una entrevista inicial a través de la cual conozcamos los hábitos y rutinas de la persona y las actividades que el usuario realiza y/o quiere realizar en su vida cotidiana. También es necesaria la observación del paciente durante la ejecución de tareas y, en algunos casos, completar la evaluación con otras pruebas y test de valoración más específicas.
A lo largo de toda intervención, desde el inicio de la misma y en etapas posteriores, siempre existe un proceso de evaluación continua a través de la observación y repetición de pruebas y/o test. Gracias a esto, continuamente se van adaptando y graduando las técnicas de intervención a medida que avanza el paciente hacia sus objetivos.
Actividades

- AVD básicas y personales: baño/ducha, cuidado de la vejiga y del intestino, vestido, comer/masticar y tragar, alimentación, movilidad funcional, cuidado de las ayudas técnicas personales, higiene personal y aseo, actividad sexual, higiene en el inodoro.
- AVD instrumentales: cuidado de mascotas, criar niños, uso de sistemas de comunicación, movilidad en la comunidad, manejo de temas financieros, cuidado de la salud y manutención, crear y mantener un hogar, preparación de comida y limpieza, procedimientos de seguridad y respuestas de emergencia, ir de compras.
- Descanso: hábitos saludables para dormir bien; acciones específicas para prepararse para dormir y para los tiempos de descanso.
- Educación: participación en la educación formal, participación personal en la educación informal.
- Trabajo: interés y búsqueda de empleo, encontrar y conseguir un empleo, desempeño del trabajo, preparación para la jubilación, explorar el realizar voluntariado, participación voluntaria.
- Juego: exploración del juego, juegos de participación.
- Tiempo libre/Ocio: exploración del tiempo libre, preparación para el ocio.
- Participación social: comunidad, familia, compañero/amigo.

Al describir un diagnóstico funcional siempre se tienen en cuenta los tres entes que han de conjugarse adecuadamente para un desempeño ocupacional saludable: persona, actividades y entorno.
Cada profesional sanitario: Terapeuta Ocupacional, Logopeda, Neuropsicóloga y Fisioterapeuta, pone su empeño en afinar en la detección de aquellas alteraciones funcionales que restringen al paciente para involucrarse en tareas cotidianas y, que son susceptibles de recuperarse o, al menos, mejorar y con ello aumentar la capacidad funcional de la persona.
Los objetivos de la intervención multidisciplinar en Toma Impulso son siempre elegidos y priorizados por el paciente junto con su familia, bajo asesoramiento y orientación de los profesionales sanitarios.
Estos objetivos han de procurar fomentar la participación activa del paciente en sus roles ocupacionales más significativos.

Consiste en llevar a cabo las intervenciones previamente planificas con el fin de lograr los objetivos por los que cada usuario acude al centro. Estas intervenciones consisten en:
- Aplicar diferentes técnicas para recuperar capacidades perdidas y sacar el máximo potencial a las capacidades existentes.
- Entrenar la realización de actividades y la incorporación de las mismas a las rutinas diarias.
- Asesorar sobre la adaptación del entorno del paciente, especialmente sobre la adaptación de su hogar.
- Asesorar sobre el uso de utensilios adaptados que faciliten la realización de las tareas cotidianas.
- Manejo de la relación terapéutica para guiar al usuario hacia el logro de sus metas.
- Incluir el asesoramiento a la familia y/o cuidadores principales, en los casos en los que sea necesario.

Además, es necesaria esta evaluación continua para graduar y adaptar las diferentes técnicas rehabilitación tanto al estado físico-emocional en el que acude cada día el paciente a nuestra clínica de rehabilitación, como a su estado de capacidad-funcional que se manifiesta en evolución constante.
De esta forma, ajustamos cada intervención diaria al modo que resulte más beneficiosa al estado en que cada día se nos muestra el paciente.

Tras la revisión de los resultados de las intervenciones y añadiendo un intercambio de impresiones desde las distintas partes, tendremos indicios suficientes para valorar todo el proceso de rehabilitación y determinar un cambio en la dosis del tratamiento o incluso plantear la finalización del mismo.



